“Hola Silencio…
Hace ya unos 2 meses ke puse tu blog en favoritos y hasta antes de ayer me decidi a leerlo. Entonces me di cuenta que habia llegado tarde porque ya estabas escribiendo el final y que pena por que hasta ahora lo que he leido me ha atrapado y seguire leyendote…”
Hace unos dias me detuve en un establecimiento de Dominos Pizza y al entrar el sitio lucia desierto, fue algo agradable, ya que no me gustan las aglomeraciones y pude pedir mi orden sin muchos preambulos
- Señor… debe esperar unos 15 minutos, puede sentarse si lo desea.
- Bien, gracias
Me alejé del mostrador y me acomodé frente a un cristal que daba a la calle y me permitía ver mi carro en el parqueo, luego tras unos segundos de aburrimiento desidí probar suerte con mi nuevo juguete, una laptop que me acompaña como un perro fiel donde quiera que estoy, busqué red WiFi y tuve la dicha de hayar mas de cinco redes disponibles, así que desempolvé mi poco visitado correo y me encontré con la grata sorpresa del texto que leyeron al inicio de este post… del que resalte una frase que me dejó pensativo por un largo rato
“…habia llegado tarde porque ya estabas escribiendo el final “
Pensé en voz alta y me sorprendí escuchandome decir
- Si… yo tambien llegué tarde a la cita con mi felicidad…
Luego reaccioné ante mi propia imagen reflejada en el cristal… ya no miraba la pantalla, mis ojos se habian perdido en ese obscuro laberinto de recuerdos borrosos y sonidos sin un tono definido, me sentía algo nostálgico y creo que parte de ese lapsus mental fue por culpa de la canción de fondo que en ese momento envolvia el ambiente
//me va a extrañar y sentirá, que no habrá vida despues de mi… que no se puede vivir así, me va a extrañar cuando tenga ganas de dormir y acariciar…//
Volví a leeler nuevamente el inucitado correo y me decidí por responder el amable gesto de mi lectora, aunque quizas ella no imagine el momento tan eterno que me hizo vivir en esos 15 minutos de espera, de algo puedo darle el crédito… es cierto, llegaste al final de la historia… una historia a la que no se porqué diablos no le he dado un final en mi cabeza, aunque he intentado hacerlo mil veces en este blog.
Una mujer de la que apenas pude conocer unas cuantas cosas de su vida se ancló en la mia y me a convertido en un esclavo de algo que para ella ya no existe, arrastro su recuerdo cada noche a mi cama y no me resulta extraño perder en sueño mientras trato de darle forma a los borrosos rasgos de su rostro y su cuerpo… solo deseo olvidarla, ya nisiquiera la quiero a mi lado, no quiero amarla, no quiero hacerla mia… quiero arrancar de mis labios el sabor a menta y café que aun no se evapora de mi paladar, quiero desterrarla de mi memoria… pero solo mi mente lo desea, porque mi corazón aun insiste en mantener vivo el recuerdo de aquellos ojos que me miraban con un fulgor voraz mientras su cuerpo de diosa se contorneaba sobre el mio, dandome las sensaciones mas eroticas que jamas haya encontrado en una mujer… su voz me condenó a este calabozo de recuerdos cuando la noche de “Quiero verte” me susurró al oido
- Bebe… las huellas se dejan por dentro…